Ríos, humedales, costa y lluvia ordenan el paisaje; de ahí nacen especies, temporadas, técnicas y una manera particular de cocinar el trópico.
El punto de partida
Aquí el agua no acompaña a la cocina: la organiza.
Define lo que se pesca, lo que se siembra, cómo se llega a una comunidad y cuándo cambia una temporada. Por eso la cocina tabasqueña no puede entenderse como una lista de ingredientes.
Para Lupita Vidal, recorrer el territorio significa escuchar a quienes saben leerlo. Esa relación alimenta las cartas, la formación de los equipos y el archivo de Agua y Humo.
Secado de cacao · Comalcalco, Tabasco · video de dron propio.
Tabasco en movimiento
El agua marca el ritmo.
Pantanos Sal Si Puedes, Tabasco · archivo de dron propio.
Agua y humedales
El paisaje que alimenta.
Ríos, costa, pesca y vistas aéreas forman una secuencia continua sobre la relación de Tabasco con el agua.
Cacao y transformación
Del fruto al oficio.
Una serie dedicada al cacaotal, el secado y las personas que convierten el fruto en cultura alimentaria.
Manos, masa y oficios
La cocina sucede antes del plato.
Casas, talleres, fogones y preparaciones que guardan técnicas y memoria.